ORÍGENES DEL GRAFITI

La palabra graffiti proviene del término italiano "sgraffiti " que significa dibujo o garabato sobre pared (o superficie plana) y del griego “graphein” que significa escribir; así lo explica Tristan Manco en Stencil Graffiti . El graffiti ha existido desde el principio de la historia del hombre. Pinturas como las de las cuevas de Lascaux, en Francia, se grababan en las paredes con huesos y piedras, aunque el hombre enseguida anticipó las técnicas de la plantilla y el spray, al crear siluetas soplando polvo de color en sus manos mediante huesos huecos. Se han encontrado fragmentos de arcilla de la Grecia antigua en los que se habían grabado textos, y las excavaciones de Pompeya revelaron una gran cantidad de graffiti, que incluían esloganes electorales, dibujos y todo tipo de obscenidades.

Durante la II Guerra Mundial, los nazis utilizaron las pintadas en las paredes como parte de su maquinaria propagandística para provocar el odio hacia los judíos y disidentes. Sin embargo, el graffiti también fue importante para los movimientos de resistencia como método para hacer pública su oposición. Un ejemplo de ello fue La Rosa Blanca, un grupo de estudiantes alemanes que a partir de 1942 manifestó su rechazo a Hitler y a su régimen a través de panfletos y pintadas, hasta que sus miembros fueron detenidos en 1943.

En las revueltas estudiantiles de las décadas de 1960 y 1970, los manifestantes expresaron sus puntos de vista mediante pósters y pancartas. Los estudiantes franceses recurrieron con frecuencia a la técnica del pochoir (término francés para designar el graffiti realizado con plantilla), precursora del actual movimiento del stencil (graffiti con plantilla).

El graffiti actual comenzó a desarrollarse a finales de la década de 1970 en Nueva York y Filadelfia, donde artistas como Taki 183, Julio 204, Cat 161 y Cornbread empezaron a pintar sus nombres en paredes o en las estaciones del metro de Manhattan . La particular estructura de Nueva York, en la que los barrios más degradados de Harlem se encuentran al lado del glamour del mundo de Broadway, parece haber sido el caldo de cultivo de los primeros artistas del graffiti, reuniendo en un mismo lugar tanto cultura s como grandes diferencias de clase. se trataba de una especie de batalla contra los agentes del poder y de una salida de la pobreza del guetto. Cornbread, por ejemplo, se hizo famoso por pintar con spray su tag (la llamativa firma del escritor) en un elefante del zoo. A través de estos pioneros, nació el graffiti americano , y se extendió a lo largo y ancho del mundo arrastrando tras de sí a miles de jóvenes.

Al principio, los artistas del graffiti utilizaban con frecuencia su nombre real o sus apodos, pero pronto comenzaron a aparecer los primeros seudónimos (Los artistas del graffiti, "writers" y/o grafiteros, antes de comenzar a pintar en la calle deben establecer un tag -seudónimo o nombre falso- que les va a representar).

Debido al exceso de nuevos artistas que blandían sus nombres por toda la ciudad, necesitaban nuevas formas que resaltaran su trabajo. Los tags se hicieron cada vez más grandes , hasta que aparecieron las primeras “piezas” (abreviatura de “Masterpiece”- en español obra maestra) en los trenes de Nueva York. Muchos de estos artistas buscaban la fama , ya fuese pintando más trenes o las mejores obras. Otros, como los que trabajan con plantillas o los artistas de la calle, deseaban comunicarse con el transeúnte o dar forma a su entorno sin ningún tipo de restricciones. En un principio los artistas del graffiti se centraron en los trenes, porque viajaban alrededor de toda la ciudad y los veían diariamente millones de personas. A mediados de la década de 1980 se afirmaba que no había un solo tren que no hubiese sido pintado de arriba abajo, al menos una vez. Esta situación cambió hacia 1986, cuando las autoridades de Nueva York tomaron medidas para protegerlos de los graffiti colocando vallas alrededor de las estaciones y limpiando los trenes de manera regular.

Al mismo tiempo que las pintadas de Nueva York viajaban por toda la ciudad, el fenómeno del graffiti se extendía por todo Estados Unidos y llegaba casi a todas las ciudades. Pronto, los trenes se convertían también en un objetivo en Europa. Por la misma época, se celebraban las primeras exposiciones en Amsterdam y Amberes. Los graffiti empezaron a aparecer prácticamente en todas las ciudades europeas desde principios de la década de 1980, aunque en Amsterdam y Madrid se había alentado un movimiento del graffiti más temprano, que tenía sus raíces en el punk.

El graffiti tiene dos vertientes: una vertiente "legal", en la que artistas del spray son capaces de hacer cuadros y murales de gran espectacularidad y técnica, y su vertiente ilegal, en la que todo vale: metro, tren, carteles, paredes en la calle, etc. en la que no es cuestión de hacer grandes y espectaculares piezas en muros, sino pintar en los lugares más difíciles, las piezas más grandes y donde más se vean. El graffiti actualmente abarca desde grandes murales de muchos colores que son verdaderas obras de arte a pintadas de unos pocos minutos en el metro de cualquier ciudad.

Según dicen algunos escritores "el graffiti es guerrilla urbana, lucha en contra de lo establecido, es la libertad de expresion en estado puro. Expresarse más allá de las leyes, más allá de las normas, de lo que se puede y no se puede hacer. El graffiti toca todas las superficies, mucho, poco tiempo, muchos colores, pocos. No solo es el hecho del vandalismo sino de expresarte donde no te está permitido, mostrando tu obra a todo el mundo. El graffiti es una crítica y una agresión allí donde se haga, sin límites, sin censura”.

Las letras solían predominar en el graffiti, pero hoy en día la cultura se ha ampliado: se exploran nuevas formas y han comenzado a proliferar personajes , símbolos y abstracciones. Durante los últimos años , los artistas del graffiti han utilizado un abanico expresivo más amplio. La mayoría de los artistas se han liberado de la dependencia exclusiva del bote de spray.

   

El graffiti, arte urbano por definición se reinventa y entra en galerías, centros de arte, museos y hasta en ferias de arte. Sobre lienzos, instalaciones e incluso esculturas, el graffiti y los artistas urbanos encuentran su espacio dentro del arte contemporáneo.

El graffiti ha evolucionado más y más creando un verdadero movimiento underground extendido por todo el mundo.